
Por: Thelma Paico

En ocasión de la Semana de la moda de Milán, SUPER, el proyecto firmado por Pitti Immagine dedicado al mundo de los accesorios y al prêt-à-porter femenino, volvió a abrir sus puertas con su formato de «evento boutique». Una nueva edición orientado a la selección y propuesta de específicos proyectos de moda, con una fuerte atención a los nuevos talentos.

Durante cuatro días, desde el jueves 20 al domingo 23 de febrero 2020, fueron exhibidas las colecciones de diseñadores consolidados y Brand emergentes en elPadiglione Visconti di Via Tortona 58, ex laboratorio Ansaldo. Unas de las zonas mas concurridas por compradores internacionales durante la fashion week.
Dentro de la sede se encontraban los “Super Talents”, conformado por los diseñadores más prometedores de la escena global como: Acchitto (Italia), Helena Bajaj Larsen (Francia), IINDACO (Italia), Juárez Camacho (México), Malaga4 (Italia), WoRN (Suiza) y Zyne Official (Marruecos), los cuales fueron seleccionados en colaboración con Sara Sozzani Maino, directora de Vogue Talents y subdirectora de Vogue Italia, para participar y presentar sus colecciones de accesorios que derrochaban ante los ojos del publico, mucha creatividad e innovación. Sin lugar a duda, fue una de las secciones más apreciadas por los compradores en su búsqueda de novedades.

Entre los talentos emergentes ubicamos a Eduardo Juárez Camacho, director creativo de «Juárez Camacho». El único mexicano convocado para formar parte de este prestigioso salón. Su nueva colección reflejaba la cultura y las tradiciones mexicanas a través de técnicas artesanales aplicadas a los accesorios realizados por él mismo.
“Juárez Camacho” es una marca que se caracteriza por presentar artículos de cuero de alta gama nacida de una profunda pasión por el cuero y la artesanía. La marca respeta la cultura y las tradiciones mexicanas de manera sofisticada.
El diseñador está convencido de lograr a través de su marca el objetivo de crear una simbiosis entre las técnicas de artesanía global y el fuerte ADN mexicano. Permitiendo una conservación de la belleza clásica y los valores que provienen de querer lograr algo atemporal, mostrando una apreciación por los detalles.
